En este artículo explicaremos brevemente qué aspectos considerar en el diseño de una clínica dental para minimizar las posibilidades de contraer una enfermedad laboral.
Diseñar una clínica dental comporta analizar una amplia variedad de aspectos. Los determinantes técnico-funcionales suelen ser los que mayor interés despiertan en el odontólogo seguidos por los elementos estéticos y las características diferenciales.
Sin embargo, una clínica dental es un lugar de trabajo, por lo que garantizar la seguridad de quienes allí se ocupan es tan importante como cuidar de la salud bucodental de los pacientes.
Para los odontólogos y auxiliares, son seis los agentes de riesgo con potencial para desencadenar una enfermedad profesional:
- Agentes físicos
- Agentes químicos
- Agentes biológicos
- Agentes no comprendidos en otros apartados y asociados a inhalación de sustancias
- Agentes no comprendidos en otros apartados y asociados con la piel
- Agentes carcinogénicos
Entre los distintos agentes físicos, los factores desencadenantes son los siguientes:
- Inhalación de polvo
- Electricidad
- Radiaciones ionizantes
- Radiaciones no ionizantes
- Campos electromagnéticos, pantallas de visualización de datos
- Ruido
- Fatiga mental
- Posición de trabajo no adecuada
- Heridas
Si en el diseño de una clínica dental consideramos la seguridad como un aspecto prioritario desde el primer momento evitaremos muchos disgustos en el futuro.
Inhalación de polvo
Enfermedades como la talcosis o la fibrosis pulmonar pueden tener su origen en la inhalación de polvo. Para prevenirlas, debemos contemplar en el diseño de nuestra clínica el aislamiento de los espacios de afectados. También es elemental la incorporación de elementos de aspiración y purificación de aire.
Electricidad
La circulación de la corriente eléctrica a través del cuerpo produce quemaduras, electrocuciones que, en los peores casos pueden producir la muerte. Los aparatos sin derivación a tierra o las instalaciones defectuosas o la falta de un mantenimiento adecuado, pueden producir descargas, las cuáles serán mayores cuanto mayor sea la superficie de contacto y la humedad existente.
Para evitar estos riesgos, debemos efectuar un correcto diseño de las instalaciones y controlar estas periódicamente.
Al mismo tiempo, el diseño de la clínica debe contemplar todos los equipos que se van a emplear de un modo conjunto para que el trazado sea seguro desde el primer momento y permita al mismo tiempo futuras ampliaciones con todas las garantías.
Por otro lado, siempre será una buena idea contar con un técnico o empresa de mantenimiento que conozca bien la clínica y pueda atender cualquier aviso rápida y eficazmente.
Radiaciones ionizantes
Hay lesiones dosis-dependiente como la radiodermitis, o lesiones no-dosis-dependientes como, por ejemplo, el cáncer. Por esta razón debemos evitar exposiciones innecesarias ya que todas ocultan un riesgo potencial entre los que se encuentran los siguientes:
- Alteraciones del sistema hematopoyético
- Cataratas
- Piel: hiperqueratosis, telangiectasias, radiodermitis, ulceraciones…
- Efectos sobre gónadas
- Efectos genéticos
- Efectos embrión-feto
Durante el diseño de la clínica debemos contemplar unas instalaciones radiológicas de máxima seguridad. Entre los elementos de protección debemos valorar los siguientes aspectos:
- Contar con una sala que permita alejarse al menos dos metros de la zona de disparo, siendo lo ideal disparar desde una habitación contigua desde la que se ve al paciente.
- La toma de ortopantografías requiere que las paredes estén emplomadas.
- Aunque en general no se requiere emplomar las paredes cuando se emplean aparatos de RX pequeños, resulta obligado cuando nos encontramos en comunicación con zonas de viviendas.
- Riguroso control de calidad y mantenimiento de las instalaciones.
- Es obligatorio la señalización de la habitación con cartelería de radiación.
- Uso de delantal plomado y protector de tiroides (y gónadas en su caso).
- En caso necesario, es preferible que el paciente y no el profesional sujete la placa.
- Uso de dosimetría.
Garantizar el cumplimiento estricto de todas las medidas legales anteriores no es opcional. Y aunque, invertir en equipamientos de baja radiación sí podría parecerlo, la salud del personal es una prioridad en cualquier proyecto de puesta en marcha de una clínica dental. Por lo tanto, nuestra recomendación es emplear solo la radiovisiografía actual por sus las múltiples ventajas asociadas.
Radiovisiografía
La radiovisiografía consiste en una tecnología capaz de obtener imágenes digitales de la anatomía intraoral que precisa hasta un 90% menos de radiación que la radiografía convencional. Consiste en un sensor digital que captura imágenes similares a una radiografía convencional y que cuenta con varias ventajas adicionales:
- La menor dosis de radiación ofrece mayor seguridad a pacientes y profesionales.
- La calidad de imagen es mayor que la convencional.
- El almacenamiento de las imágenes y su recuperación es mucho más eficiente
- Al tratarse de archivos digitales, se agilizan los tiempos de la interconsulta profesional.
- La imagen es obtenida en cuestión de segundos.
- Es más higiénico y amigable con el medio ambiente al no usar productos químicos en el revelado.
- Permite trabajar a distancia
Es compatible con los generadores de rayos X tradicionales
Las radiaciones no ionizantes incluyen los distintos elemento luminosos presentes en una clinica dental.
Radiaciones no ionizantes
Entre los distintos efectos de estas radiaciones destacan los siguientes:
- Luz ambiental: cefalalgias y disminución de agudeza visual.
- Focos del campo operatorio: cefalalgias y disminución de agudeza visual.
- Luz halógena: retinitis.
- Láser: humos cancerígenos y quemaduras.
- Radiación UV: ceguera.
La prevención consiste en evitar mirar directamente a la luz, usar gafas protectoras, raquetas naranjas y realizar controles oculares frecuentes
Ruido
El ruido es uno de los mayores retos a los que se enfrentan los arquitectos durante el proyecto de diseño de una clínica dental. Una mala planificación tendrá graves consecuencias sobre la salud física y psicológica de los profesionales que en ella trabajen.
Alteraciones físicas:
- Alteraciones somáticas: sordera profesional
- Hipoacusia bilateral, simétrica, lenta, progresiva, irreversible
- Trauma sonoro que lesiona el órgano de Corti
- Umbral de audición entre 0 – 140 dB. Riesgo a partir de 80 dB.
Alteraciones psicológicas: estrés
- Cansancio
- Irritabilidad
- Imposibilidad de concentración
Causas
- Estar expuesto por un tiempo superior a las 8 horas
- Sonidos agudos resultan más perjudiciales que los graves
- Los sonidos puros son más dañinos
- Los sonidos continuos producen un efecto mayor
- Los locales cerrados donde se producen resonancia tiene más riesgo
- En personas mayores de 40 años las consecuencias son más graves
- Las mujeres son más resistentes ante este tipo de problemas, pero la susceptibilidad depende en buena parte de factores personales
- Si se padece una patología previa las consecuencias son peores
Para evitar las consecuencias anteriores, la prevención pasa por combinar medidas de diseño junto con otras de protección personal.
- Alejar las fuentes de ruido (compresor, motor, aspirador, rotatorios…) de los gabinetes y espacios de trabajo.
- Situarse a más de 30 cm de las turbinas
- Contar con sistemas de audio que emitan ruido blanco o música ya que los ruidos continuos son más benignos que los discontinuos.
- Diseñar sistemas de atenuación de tonos agudos ya que son más lesivos que los graves
- Limitar al mínimo el tiempo posible de exposición: >8h/días = peligro
- Llevar por debajo de los 65 dB los trabajos que requieran atención
- Proteger los oídos: algodón, fibra de vidrio
El diseño de una clínica incluye aspectos estéticos, pero la seguridad en el trabajo está por delante de todo.
Fatiga mental
La fatiga mental en los odontólogos puede producir dos patologías, el estrés y el síndrome de Burnout. El estrés laboral se produce generalmente por una sobrecarga o tensión que se prolonga en el tiempo.
La clasificación de Cooper del estrés crónico laboral afirma que a los odontólogos soportan más estrés que los bomberos.
El estrés produce alteraciones físicas como cefaleas, palpitaciones, HTA, colon irritable, alopecia, irritabilidad, pérdida de concentración, ansiedad, depresión, trastorno del sueño. Existen dos tipos de estrés, el agudo y el crónico. Este último está provocado por alguna de estas causas.
- Reducido tiempo para realizar las tareas
- Trabajo bajo presión
- Posturas poco ergonómicas
- Contaminación acústica
- Actividad científica exigente y en constante evolución
- Responsabilidades sociales
- Actividades de marketing
- Inestabilidad laboral
El síndrome de desgaste profesional o Burnout provoca en quien lo padece una desmotivación que le lleva a plantearse no solo si el trabajo que se desarrolla es útil sino también la validez profesional en su conjunto. Para prevenir que esto llegue a suceder el propietario de la clínica debe diseñar esta de modo que sea motivante y permita a los trabajadores ser capaces de desempeñar su labor sin verse desbordados por las tareas.
Por otro lado, el propio trabajador también puede poner en marcha ciertas medidas de prevención como las siguientes:
- Mejorar la dieta
- Practicar deporte 3 veces a la semana
- Tener buenos hábitos de sueño
- Comprometerse con una actividad de ocio
- Emplear técnicas de pensamiento positivo
- Descansar y divertirse en vacaciones
El síndrome de burnout es una patología con alta incidencia entre los dentistas. Sin embargo, se puede prevenir planificando adecuados procedimientos de trabajo.
Posición de trabajo no adecuada
Los odontólogos suelen acudir al fisioterapeuta con bastante frecuencia debido sobre todo a problemas de espalda. Sin embargo, la mano, el brazo y el hombro son otras de las causas de baja laboral entre los dentistas. Las patologías pueden agruparse de este modo:
Columna vertebral:
- Cervicalgia
- Lumbalgia
- Dorsaligia
Mano:
- Síndorme del túnel carpiano
- Tendinitisde de Quervain
- Dedos gatillo
- Contractura de Dupuytren
Brazo y hombro:
- Tendinitis
- Epicondilitis
La prevención pasa también por diseños racionales de los espacios de trabajo y el empleo de equipamiento ergonómico. Aplicar las teorías de ergonomía en el diseño de espacios de modo que todo se encuentre en el área de trabajo establecida y el profesional pueda trabajar adecuadamente sentado incluso durante las cirugías. Para ello emplear los taburetes correctos y un instrumental ligero de mangos gruesos nos va a permitir cuidar la espalda y las extremidades de equipo humano de nuestra clínica dental.
Los profesionales por su parte, deben tratar de cuidar su higiene postural (mantener la posición de máximo equilibrio o “posición 0” puede ayudar), y conservar un tono muscular adecuado. La práctica de ejercicio físico de modo habitual, y visitar al fisioterapeuta en caso de sobrecarga o molestias deberían ser normas de obligado cumplimiento.
Las posturas forzadas acaban pasando factura en la espalda de odontólogos, higienistas y auxiliares.




